Una carta abierta a los empleados de Oportun

1 de junio de 2020

Equipo –

Esta última semana, en los Estados Unidos ha habido protestas y disturbios. Las protestas se iniciaron porque, el lunes pasado, un oficial de policía blanco de Minneapolis llamado Derek Chauvin se arrodilló sobre el cuello de George Floyd durante casi nueve minutos, incluso, casi tres minutos después de haber quedado este último inconsciente. El video es atroz, doloroso y desolador; se ve a Floyd, un hombre negro de 46 años, diciendo repetidas veces que no puede respirar, pero no obtiene reacción alguna de Chauvin ni de los otros tres oficiales de policía que estuvieron involucrados. Floyd falleció por las lesiones bajo custodia policial.

George Floyd es la tercera muerte trágica e insensata que figura en los titulares en el último mes. Les escribí sobre el asesinato de Ahmaud Arbery, y algunos de ustedes ya habrán escuchado sobre Breonna Taylor. Breonna, una paramédica negra de 26 años, recibió ocho disparos de la policía y falleció en su hogar en Louisville, Kentucky, cuando irrumpieron en su apartamento en medio de la noche.

Desafortunadamente, no son casos aislados. Quizá recuerden los siguientes nombres:. Sandra Bland, Eric Garner, Atatiana Jefferson, Botham Jean, Trayvon Martin, Michael Brown, Stephon Clark, Terence Crutcher, Alton Sterling, Philando Castile, Laquan McDonald, Amadou Diallo y, trágicamente, muchos más.

Miles de personas en todo el país se están reuniendo para manifestarse contra los problemas del sistema que existen en la nación y quedan expuestos por los incidentes que les detallé anteriormente.  Las protestas incluyen a ciudadanos preocupados que están decepcionados, consternados e indignados al ver este patrón regular de racismo e injusticia en muchos elementos de nuestra sociedad. Entre los manifestantes, también hay personas de color que exigen un cambio porque ellos, como yo, tienen temor al interactuar con las personas que deberían protegernos. Es triste, pero entre los manifestantes también hay personas cuya ira y furia ha estallado debido a una situación que ha empeorado, y no ha mejorado desde los eventos en Ferguson, Missouri, hace seis años.

Como líder empresario y de la comunidad, me avergüenza la injusticia y el racismo que ha plagado nuestro país durante más de 400 años. Pero aún siento optimismo. Me inspira la gracia, la dignidad y la perseverancia que las personas negras y morenas en los Estados Unidos demuestran continuamente ante las adversidades que muchos de nosotros jamás viviremos por completo y en persona.

En momentos como éste, recuerdo el valor de compasión, porque combina las ideas de empatía y acción. Y pregunto, ¿qué deberíamos hacer? ¿cómo podemos ayudar?

  • En cuanto a la Empatía, reconozco que muchos de nuestros compañeros, seres queridos y miembros de la comunidad sienten muchas emociones como ansiedad, preocupación, miedo, angustia, furia y más.
  • Consulten cómo están sus seres cercanos. Comprendan que la persona quizá continúe procesando todos estos eventos y quizá no esté lista para hablar cuando ustedes se acerquen.
  • Hablen y actúen cuando sean testigos de situaciones de odio, injusticia o racismo. Si queremos ver un cambio, no podemos quedarnos en silencio.
  • Inviertan tiempo en aprender más sobre estos eventos, como también sobre la historia, los sistemas y las instituciones que contribuyen a estos problemas y tragedias.
  • Asegúrense de que sus voces se escuchen. Pueden hacerlo amplificando los mensajes de igualdad y justicia a través de las redes sociales, comunicándose con sus representantes electos o uniéndose a una de esas protestas si sienten que es seguro hacerlo.
  • Por último, asegúrense de que ustedes y sus seres queridos voten cada vez que tengan la oportunidad. Nuestros votos colocan a las personas en los puestos de poder para cambiar políticas y leyes. Nuestros votos determinan quién lidera las fuerzas policiales, las ciudades, los estados, las instituciones como el Departamento de Justicia, y la nación.
  • Si pueden, donen a una organización que se confronte a estas problemáticas, y luchen por la igualdad de derechos y oportunidades. Mi esposa y yo encontramos varias organizaciones maravillosas ayer, y realizamos donaciones personales para apoyar sus esfuerzos.

Hoy, Oportun se compromete con $100,000 dólares para apoyar a organizaciones sin fines de lucro que trabajan para fomentar la justicia racial, la igualdad y reducir la violencia policial.

Estoy muy orgulloso del trabajo que hacemos día a día para ayudar a crear oportunidades, y encarar los elementos de la inclusión y la justicia financiera. Estos eventos horrendos, sin embargo, nos recuerdan a todos que hay mucho más por hacer en nuestra sociedad para asegurar que todos los miembros de nuestra comunidad estén a salvo, sean respetados y valorados.

Por favor, síganme y únanse haciendo todo lo que puedan para luchar por la igualdad y la justicia.

Raúl

P.D.: Anteriormente en este correo electrónico, mencioné “gracia” y “dignidad”. Vi que alguien publicó el poema «I, Too» de Langston Hughes porque sintió que era apropiado para este momento. El poema me conmovió mucho y quiero compartirlo con ustedes.

 
Yo también
Yo también, canto a América.
 
Soy el hermano de piel oscura.
Me hacen comer en la cocina
cuando llegan visitas.
Pero yo me río,
y como bien,
y crezco fuerte.
 
Mañana,
me sentaré a la mesa
cuando lleguen visitas.
Entonces,
nadie se animará
a decirme:
“come en la cocina»
 
Además,
verán lo hermoso que soy
y tendrán vergüenza…
 
Yo también, soy América.